El “chapo” Guzmán no es bin Laden

Los medios electrónicos y escritos están llenos de un pleito simplón entre quienes aplauden a coro la captura de Joaquín Guzmán Loera y aquellos que sencillamente la descalifican como un circo publicitario. Entre aquellos que insisten nacionalistoidemente en que la captura es un hito en tema de seguridad y quienes dicen que el “chapo” fue arrestado por ordenes superiores desde Washington. A pesar de ello, algunos pocos se han preguntado cosas más interesantes como ¿y ahora qué?, ¿cómo se va a reflejar tal arresto en la seguridad del ciudadano común? y ¿será que el gobierno mexicano es capaz de ejecutar la sentencia del chapo antes de que se vuelva a escapar o alguien lo mate?

Sin embargo, hay una pregunta que sigue en el aire; en buena medida porque la respuesta es especulativa. ¿Por qué razón el gobierno estadounidense filtró la “noticia” a la Associated Press mucho antes de que se anunciase la captura en México? La respuesta simplona es que el gobierno de los Estados Unidos es mucho mas eficaz en el uso político y propagandístico de las filtraciones a los medios que el propio gobierno mexicano. Esto es cierto; la Casa Blanca y el Congreso estadounidense tienen mucha experiencia en el uso privilegiado de la información y su filtración. La pregunta siguiente, en este caso, sería ¿qué ganaba la casa blanca con hacer saber a los estadounidenses o al mundo sobre la captura del “chapo” en primicia? Pareciera que el mensaje estaba dirigido a alguien más. Y es un mensaje que requiere interpretación.

Interpretemos entonces e imaginemos la deliberación detrás de la filtración: “el gobierno mexicano (vecino, amigo, socio, ahora con energéticos liberalizados, y con quien nos acabamos de sacar la foto) acaba de arrestar al delincuente más buscado (más adinerado y más poderoso según algunos) en la historia contemporánea de México. Lo encontró y arrestó hace pocas horas con nuestro apoyo en inteligencia pero en realidad lo hicieron ellos solos. ¿Por qué no filtramos la noticia del arresto y le arruinamos los bombos y platillos?” En verdad no creo que esta haya sido la intención de la filtración. Entonces ¿por qué no esperar a que el gobierno de Peña Nieto diese la noticia, filtrando primero la nota y saliendo a declarar después?

Es probable que el mensaje detrás de la filtración haya sido: “Ya capturaron al “chapo” Guzmán (nosotros estamos seguros de su identidad aunque el gobierno mexicano no). Lo capturaron con vida (no lo vayan a matar, desaparecer o liberar), el “chapo” no es bin Laden vale más vivo que muerto. Además queremos que reconozcan nuestro trabajo de inteligencia aunque no la presencia de nuestros agentes. Y como reconocen la importancia (fundamental) de la información que les dimos para su captura no nos vayan a negar su extradición.” Esta parece más la razón de la filtración.

Que el “chapo” Guzmán esté de nuevo tras las rejas es de aplaudir ciertamente; que se haga uso de la información que se obtenga para hacer lo mismo con quienes le otorgaron asilo y protección durante estos años lo será más. Esperemos unos días y veamos si el gobierno mexicano puede generar algo tangible de este arresto o si se queda como llamarada de petate. También esperemos a ver si el “chapo” se libra de ser extraditado o no, tal vez nuestros vecinos ya entregaron más explícitamente el mensaje en Los Pinos.

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