Breves consideraciones sobre el movimiento #YoSoy132

Las movilizaciones estudiantiles siempre tienen dinámicas complejas porque incluyen una diversidad educada y poco estandarizada de individuos. Aglutinan, por consecuencia, una serie de cosmovisiones que reflejan no sólo diferentes percepciones políticas sino también divergentes posiciones socioeconómicas; esto genera el debate y las fricciones que hacen de estos movimientos expresiones ejemplares de acción política. Su riqueza es, sin embargo, también su “Talón de Aquiles”. Es por ello que el primer y más grande reto que los estudiantes que participan de estas movilizaciones enfrentan es la articulación de una agenda y un discurso compactos, precisos, coherentes y realizables. A su vez, el movimiento debe esquivar el cortoplacismo y evitar caer en la irrelevancia, proponiéndose objetivos que verdaderamente promuevan cambios estructurales en el sistema político y no simplemente mejores condiciones para la perpetuación de la partidocracia mexicana.

Es por ello que la Primera Asamblea Universitaria, convocada para el día de mañana en Ciudad Universitaria, es fundamental en el futuro inmediato del movimiento. Los estudiantes tendrán que consolidar la agenda y la estrategia inicial del movimiento con la intención de generar la inercia que le permita trascender la coyuntura electoral. Y es que, muy probablemente, el peor de los contextos para realizar una movilización estudiantil –que tienden a ser apartidistas en lo general– es precisamente un año electoral. El ruido de las campañas políticas, el ánimo partidario encendido y el cierre de las agendas legislativas limitan mucho el espacio de acción. El pesado condicionamiento del contexto ya es evidente: primero en la exigencia de una “democratización” de los medios sólo puede conducir a una banal liberalización de los mismos que no atiende los problemas de reproducción masiva de ignorancia y mediocridad; y segundo en la demanda –como ya lo hicieron ante la Secretaría de Gobernación haciendo gala de civilidad– de la transmisión del segundo debate presidencial del 10 de junio en cadena nacional terminará llevando la desinformación demagógica (que ya apreciamos en el primero de los debates) a “todos” los hogares. Que Televisa programe la transmisión del segundo debate en el Canal 2 –probablemente el canal con mayor alcance a nivel nacional– no puede ser visto como un “triunfo” del movimiento cuando en realidad es una clara señal de la irrelevancia e inocuidad del debate mismo y de su transmisión.

Ojalá los universitarios encuentren la manera de hacerse escuchar y sentir por la clase política nacional con mucha claridad y fuerza. Ojalá también logren despejar los fantasmas de ayer y hoy que intentan endilgarles “santitos” y “muertitos” que no les corresponden; es imprescindible iniciar toda movilización política con clara memoria y un muy liviano lastre políticos. El futuro y el alcance del movimiento está, y debe permanecer, solamente en manos de los estudiantes.

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Los vientos que soplan en los países del Sur llegan hasta el Norte

Un comentario acerca de la última sesión de la Comisión de Población y Desarrollo de las Naciones Unidas

Por Edurne Cárdenas-

La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) celebrada en la ciudad de El Cairo en 1994, marcó un hito en la historia de la población y el desarrollo, así como en la historia de los derechos de la mujer. En ella fue aprobado, por 179 países, el Programa de Acción de Cairo (PoA) que se caracteriza por su enfoque puesto en derechos. Allí, por ejemplo se acordó la fundamental definición de derechos reproductivos.

La Comisión de Población y Desarrollo de las Naciones Unidas (CPD) es la encargada de supervisar, revisar y evaluar la implementación del PoA. Entre los días 23 y 27 de abril pasados, en su 45ta sesión, el tema fue –por primera vez- “adolescentes y jóvenes”: un tema esperado largamente por quienes promueven  los derechos sexuales  y los derechos de los adolescentes y personas jóvenes. Como era esperado, la sesión estuvo dominada por discusiones acerca –fundamentalmente– de libertades y por la amenaza latente de una sesión sin resolución acordada, lo que habría sentando un grave precedente (tal como sucedió en la sesión de febrero de la Comisión por el Estatus Jurídico de la Mujer).

La sesión fue muy intensa y afortunadamente culminó con una resolución que marca un punto de inflexión: el enfoque de derechos humanos como marco de interpretación y guía de la resolución;  el énfasis en la igualdad de  género como condición necesaria para alcanzar los objetivos propuestos en el PoA; y  el avance en la definición e incorporación de un lenguaje progresista en materia de derechos reproductivos y acceso y garantía a la salud sexual y reproductiva de las personas adolescentes y jóvenes. Estos hechos representaron un gran avance; especialmente porque en 2014, en su 20 aniversario, el PoA debe ser revisado para repensar la agenda de población y desarrollo a partir de 2015.

Entre los aportes de la resolución destacan el reconocimiento expreso de los derechos reproductivos de las y los adolescentes y jóvenes y de su capacidad para controlar y decidir libre y responsablemente en cuestiones relacionadas con su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva. El acceso al aborto seguro y accesible -cuando es legal, o no esta en contra de la ley- merece especial atención porque la resolución señala que debe capacitarse y el equiparse a los servicios de salud nacionales.

Las delegaciones de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, enmarcados primero como países del MERCOSUR y luego, con la adhesión de otros países de la región (Bolivia y Republica Dominicana) bajo el nombre de “Like-minded Latin America”, lideraron las negociaciones aportando no sólo argumentos y posiciones progresistas, si no también entusiasmo a las discusiones. Estas delegaciones demostraron un fuerte compromiso institucional con las Naciones Unidas y con la promoción y protección de los derechos sexuales que, como ya ha sido reconocido en acuerdos regionales, son derechos humanos.

El MERCOSUR -planteada como una comunidad económica en su origen- sirve como plataforma para acoger a los países alineados políticamente, excluyendo, por ejemplo, a quienes geográficamente están mas cerca aunque ideológicamente un poco mas lejos. Tal el caso de Chile por un lado, que no forma parte del Mercosur, y que en esta sesión de la CPD reafirmó sus reservas al texto de la resolución en lo relativo al aborto ya que en su legislación local la vida esta protegida desde la concepción. Por el otro lado, Venezuela -la incorporación más nueva al MERCOSUR- más lejos geográficamente, pero más cerca en las posiciones presentadas y defendidas en materia de desarrollo y derechos humanos (aunque Venezuela acaba de anunciar su retiro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y eso vale otro comentario).

Sin embargo, aun existen contradicciones difíciles de explicar. Por ejemplo, Argentina aun mantiene las reservas de tinte conservador que puso a la Plataforma de Acción en 1994. Los proyectos de resolución que llegaron a la Cámara de Diputados de la Nación para quitar las reservas nunca prosperaron. Las reservas siguen ahí, a pesar de que los avances normativos a nivel nacional y de las propuestas llevadas a las negociaciones que quedaron plasmadas en la Resolución acordada. Contradicciones que no dejan de resonar como una deuda pendiente.

Los progresismos latinoamericanos tienen características propias, con elementos contradictorios, criticados a veces de populistas, con políticas de avanzada en algunos temas pero reticentes a tratar otros. Como ejemplo de esto no puedo dejar de pensar en Argentina y su batería de normas progresistas relativos al reconocimiento y protección de la diversidad sexual y al mismo tiempo la imposibilidad de modificar la penalización del aborto. O el caso de Brasil, que con años de demora, empieza lentamente a revisar su pasado dictatorial. Estos son los progresismos que supimos conseguir; que repito, no están exentos de críticas. Su impacto se siente no sólo en las políticas nacionales y en la posible construcción de una identidad regional. El  liderazgo en esta última CPD es una muestra de esto.

Los vientos que soplan en los países del Sur llegan hasta el Norte. Bienvenidos sean.

Edurne Cardenas es consultora para el area de Advocy Internacional de IPPF/ WHR (International Planned Parenthood Federation/ Western Hemisphere Region). Es abogada y candidata a maestra en Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Lanús, Argentina.

Temas y estrategias iniciales hacia la elecciones generales

Obama y Romney por temas espinosos.

Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley

Las encuestas siguen dando al Presidente Obama ventaja sobre Mitt Romney –al parecer el inminente candidato del Partido Republicano, GOP- pero ésta se ha disminuido sensiblemente, y los swinging states (estados indefinidos en preferencia partidista electoral) aumentan para ambas campañas. En una serie de encuestas realizadas entre el 27 de abril y el 12 de mayo por siete distintas empresas –Rasmussen, Gallup, Associated Press, Reuters, Politico, IBD y Democracy Corps- le dan en promedio una ventaja a Obama de 2% sobre Romney. Ahora estados como Pensilvania, Florida o Virginia están indecisos.

Con las preferencias electorales moviéndose de un lado hacia otro entre Demócratas y Republicanos, aumentando la lista de swinging states, las campañas del Presidente Barack Obama y el ex gobernador Mitt Romney se están viendo obligadas a definir sus posturas en temas que podrían definir la simpatía o rechazo hacia sus candidaturas por parte del electorado. Temas como política militar, veteranos, política exterior, inmigración y derechos de homosexuales, comienzan a definirse en ambas campañas.

 

Barack Obama, entre el voto militar y halcones desencantados.

En las últimas semanas el Presidente Obama ha tratado de ganar votantes en un sector que le ha sido ajeno –o al menos no ha favorecido- a los Demócratas: el militar. Con el discurso de acelerar el regreso de militares de Afganistán e Irak, así como de incrementar beneficios a los veteranos, Obama trata de aprovechar la opinión pública y militar en ese sentido. De acuerdo a encuestas realizada en abril y mayo por parte de Washington Post-ABC News, se extrae que 52% de los Republicanos, 56% de Conservadores y 50% de Republicanos conservadores, consideran que “no valió la pena la guerra en Afganistán”. A ello se agrega que 75% de los votantes de los estados del Noreste (entre los que se encuentra Pensilvania, un swinging state), 66% del Medio Oeste y el Sur, y 59% del Oeste, están en contra de la guerra. Esto ofrece a Obama un escenario favorable para ganar un voto normalmente adverso a los Demócratas. Si a los desencantados de la guerra se suman veteranos del ejército, el Presidente Obama podría ganar estados clave y que hoy están indecisos, como Virginia y North Carolina.

Acompañando esta estrategia, la campaña del Presidente –a través del Vicepresidente Joe Biden- ha señalado la incapacidad de Mitt Romney para articular sus ideas en política exterior con la realidad de la política internacional. Romney, señala Biden, tiene en mente un mundo de guerra fría, pero las condiciones políticas, sociales y económicas son muy distintas. Obama quiere que el Departamento de Estado dirija los esfuerzos por democratizar Medio Oriente y consolidar sus alianzas, eso significaría reducir la presencia militar estadounidense en la región; Romney, en cambio, quiere que el Pentágono dirija la geoestrategia, lo que significaría mantener la presencia militar norteamericana.

 

Mitt Romney y el voto latino.

Los latinos son la minoría de mayor crecimiento en los Estados Unidos -43% entre 2000 y 2010- por lo que representan un sector clave en las elecciones, y los comicios generales de noviembre no serán la excepción. No obstante, el candidato Republicano Mitt Romney aún no define su postura en un tema clave para éste sector: la inmigración. Por ello es que la campaña de Romney ha insistido en que el tema no es la política migratoria, sino la economía y el empleo, y cómo quienes más han resentido tal situación son los latinos. Lo que preocupa, no obstante, a la comunidad latina es que se incrementen las deportaciones, pues de por sí la Administración Obama ha sido muy severa en este aspecto.

El problema para Romney, es que una de sus estrategias ha sido compensar su falta de conservadurismo con posturas fuertes en el tema migratorio –de hecho fue el pre candidato más duro en dicho tópico; Romney incluso ha señalado que el marco regulatorio de Arizona debe ser el modelo para la Unión, y también que vetaría la Dream Act, que es una ventana a la ciudadanización para estudiantes indocumentados que hayan llegado a los Estados Unidos siendo menores de edad. Estas posturas explican por qué su campaña se ha concentrado en señalar y subrayar las fallas y deudas de la Administración Obama en el tema migratorio. La de Romney, sería aún más dura, por lo que la tendencia Republicana a perder el voto latino continuaría y se profundizaría; G. W. Bush obtuvo el 44% y John McCain 31%, en 2004 y 2008 respectivamente.

 

El espinoso asunto del matrimonio homosexual.

Un asunto delicado, una apuesta sin duda muy arriesgada, es el apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo que el Presidente Obama manifestó la semana pasada. Obama sin duda busca volver a movilizar a los liberales a su favor, muchos de los cuales ya no están convencidos por él y su Administración; Obama estaba obligado a llevar a cabo declaraciones, estrategias y políticas audaces. Sin embargo, las declaraciones de Obama –y Biden- han unido y movilizado al ala dura del conservadurismo en torno a Mitt Romney; algo que el Partido Republicano no sabía cómo lograr y que ni siquiera el apoyo de Rick Santorum recientemente provocó, lo ha hecho el Presidente Obama. La cuestión ahora es quién ganará en un concurso de vencidas en estados clave e indecisos, como Florida, North Carolina o Virginia. Los Republicanos esperan que esto genere desencanto por parte de los votantes afroamericanos, que en su mayoría no aprueban estos matrimonios. Por su parte la campaña de Barack Obama, cifra su esperanza en que de acuerdo a un estudio realizado por el Public Religion Research Institute en 2011, que establece que el 44% de jóvenes evangélicos están a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, es decir, dividir el propio voto conservador.

La resaca del debate y el voto desde el extranjero

Por Amando Basurto-

El primer debate entre los candidatos presidenciales pasó dejando una estela de desencanto y sinsabor político. Ninguno presentó un esquema serio y claro de políticas públicas. Las descalificaciones sólo fueron agravadas por el nivel de demagogia en los discursos. El incidente de la “edecán” playmate se ha reducido a una disculpa por parte del IFE y se ha centrado en la vestimenta de la chica en vez de enfatizar el grave problema que representa en el esquema general del debate: una visión machista con un insultante rol de las mujeres en el debate.

Primero, es totalmente innecesario tener a una “edecán” entregando las tarjetas de orden alfabético a los y la candidata. No importa si la chica es voluptuosa y en un vestido entallado o todo lo contrario; bien pudieron ubicar una urna con las tarjetas al centro y pedir a cada candidato que se acercara para escoger la que designaría su turno. El simple hecho de tener una “asistente” con la única labor de ofrecer una cajita con tarjetas a los participantes resulta denigrante y demuestra el enanismo mental de la producción. Segundo, invitar a una periodista como Guadalupe Juárez a “moderar” al debate parece incluyente pero acaba siendo un engaño –me hizo recordar el penoso caso de las “juanitas”. Su participación se redujo a tomar y leer las tarjetas de los subtemas y preguntas que estaban previamente acordadas para ser “debatidas”, a sonreír y decir “gracias” al final, o tras la interrupción, de la participación de cada candidato. Ese trabajo lo pudo haber realizado, no una computadora, sino un panel como el que se usa en programas de concurso como el de “Jeopardy”. ¿Para qué tener a una mujer inteligente y profesionalmente preparada para “moderar” un debate si solo va a leer tarjetas? Resulta insultante, por decir lo menos.

Con respecto a la participación de los y la candidata, me parece interesante que se puede hacer una comparación directa con los materiales de presentación y propuesta que el Instituto Federal Electoral incluyó en el paquete que reciben quienes votarán desde el extranjero. El contenido general del paquete puede ser consultado en cualquier otro lado; lo que me interesa comentar es el contenido y el formato con el que están presentados. Para comenzar, Josefina Vázquez Mota, al igual que en el debate, se dirige a los lectores en segunda persona del plural (estilo que contrasta directamente con el uso de la segunda persona del singular por parte de Enrique Peña Nieto) en su presentación escrita y en video. La candidata se refiere a los mexicanos en el extranjero como su amiga y se dirige específicamente a aquellos que viven en los Estados Unidos de América; presume de su flamante desempeño al frente de la Secretaría de Desarrollo Social pero no menciona la reforma migratoria. Al igual que en el debate su discurso es seco, memorizado e irreflexivo; el video está filmado en un set que parece una oficina lo que refuerza su oficialismo.

Tanto en el debate, como en su descripción escrita y en video, Enrique Peña Nieto se presenta dirigiéndose al público en segunda persona del singular y presume su “cumplida” gubernatura del Estado de México. El escenario en que está grabado el video contrasta con el de Josefina, aparenta ser su hogar y detrás de él, fuera de foco, aparece un retrato de su hoy familia ampliada. Su folleto hace más énfasis en cómo transformar México que en la defensa de los derechos de los migrantes; apoyar la Reforma Migratoria aparece como única referencia de Política Exterior en lo que parece un anexo de última hora. Todo se concentra en acusar el mal estado de la economía e inseguridad que él dice va a poder exterminar.

El caso de Andrés Manuel López Obrador es poco más disparejo. Durante el debate se dedicó a informar con la intención de “ilustrar” cómo es que los de arriba controlan los sistemas político y económico de México. En su folleto de Propuestas que envía el IFE, AMLO también utiliza toda la primera, de dos y media páginas, en poner como antecedente la existencia de una “pequeña minoría” que se ha beneficiado de una política económica “entreguista”. Al parecer a alguien en su equipo se le ocurrió que esa página y el debate eran el mejor lugar para hacer ese tipo de análisis sin entender que ni las páginas en el primero ni el tiempo en el segundo permitían espacios suficientes para un argumento razonable. A eso hay que sumar que el perfil de AMLO es el peor escrito; enfatiza más su lucha social que su experiencia al frente del gobierno del Distrito Federal: “Se distingue por ser el principal crítico del rescate bancario (Fobaproa) y el más importante líder de izquierda”. Pareciera que alguien lo escribió sobre las rodillas en el último momento. Su video enfatiza su entrevista con el vicepresidente Joe Biden, a quien le dijo que había que concentrar la relación bilateral en desarrollo y quien, a su vez, le comentó que el presidente Obama estaba consciente de la necesidad de una reforma migratoria integral. Posiblemente por perder mucho tiempo hablando de “antecedentes” y muy poco en propuestas, el video-mensaje de AMLO está tajado, editado de manera forzada.

Finalmente, Gabriel Quadri, como buen pupilo, se presenta y enlista sus propuestas de manera muy ordenada. Su video parece una presentación de “power point” a la que le sobrepusieron su figura en pleno discurso; tiene todo un perfil de infomercial. Evidentemente tanto el video como el folleto muestran que Quadri es el candidato que más puede “prometer” sin comprometerse; es decir, es el candidato que más demagogia puede verter sin tomársela tan en serio (usualmente la demagogia es un recurso discursivo para tratar de ganar una posición o cargo político, pero él utiliza toda la mentira y super-demagogia que le permite el saber que es casi imposible que gane la elección presidencial). Además de nombrarse a favor de promover el respeto a los derechos de los migrantes propone (sin un gramo de realismo) la extensión de elecciones desde fuera del territorio por senadores, diputados y presidentes municipales desde todas las sedes consulares. Propone una sexta circunscripción plurinominal que lo único que haría es dar más asientos antidemocráticamente asignados a miembros del PANAL. Peor aún, aunque el “medio ambiente” es el tema preponderante, Quadri hace referencia a la educación antes que a temas como seguridad y legalidad. Evidentemente, cuando se refiere a la educación en México no menciona la palabra “evaluación” y el texto termina siendo un abominable panfleto condenado a la irrelevancia.

Por desgracia los ciudadanos, dentro y fuera del territorio estamos condenados y limitados a una de estas opciones. El mes de julio nos agarre confesados.